sábado, 29 de septiembre de 2007

Abriendo sentidos


No sabría como empezar, esta historia se pierde en el laberinto de la vida como si fuera un gusano que gira y gira en tus entrañas.


La culpa la tiene el amor, mejor dicho, el amor enfermo de este mundo, a estas alturas crónico y endémico. Sí, por eso estoy aquí y solo por eso.


Porque un mundo globalizado te hace ver, no permite esconder nada, alegrias y miserias a la vista de todos, para sacudirnos con la violencia que este momento de la evolución nos demanda.

Aprender a gestionar el caos es tarea imposible en el mundo de la diversidad, aprender a respetar y apreciar la diferencia nos enriquece a todos. Empecé a dar vueltas muy joven, no sabría decir si demasiado, ni siquiera si existe en realidad la medida del demasiado. ¿Comparado con qué?




1 comentario:

raindrop dijo...

A veces pienso que la globalización ha contribuido a abrir unos sentidos, pero también a cerrar otros muy importantes...

Nunca hay que perder de vista lo que somos realmente.