martes, 26 de mayo de 2009

Contando rimas



He viajado a la biblioteca, ese pequeño antro que esconde historias y siempre plumas que caen de autores, muchos de ellos no leídos.

El caso es que me encontré con la generación del 70. "Ni sabía que existía una generación literaria del 70". Claro que hace años que salí del cole y tal vez los medios de difusión general (Radio, TV, Prensa) no nos cuentan toda la verdad del movimiento cultural contemporáneo.

Ha sido un placer encontrame con la obra de Jenaro Talens (Tarifa 1946) Un pequeño hueco entre miles de autores de dudosa hondura. Si es cierto que existe esta generación ¿Donde está su aspecto crítico? ¿Por qué no tienes espacio en la difusión mass media?

Me preocupa pensar que estamos volviendo a ese encierro de la cultura como proyecto para un selecto grupo. No seamos tan clasistas. La cultura debe estar al alcance de todos. Nos faltan buenos guías.

Un retal de este libro:

El fabricante de espejos
I


Que alguien escriba sobre mis silencios
las iniciales de la muerte. No
recordaré siquiera
lo que al azar os dijo sobre mí.

Mecido en el fragor de la tormenta,
yo, que tuve en mis manos
el moho inconsistente de tu claridad,
que he visto el declinar de cuerpos
bajo un crepúsculo excesivo,
medito ahora sobre su naufragio.

El blanco insomnio flota por la niebla.
Ya sé que esta inquietud que nos abruma
tiene un nombre. No importa.
Un nombre es todo lo que necesito
para asumir la sinrazón, un alba
donde fingir invierno en compañía.

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