martes, 21 de septiembre de 2010

Ahogada en la fregona




Estoy de bajón y boca abajo. Mi pincel se ha puesto en huelga general, se ha solidarizado con la movida española. Estos dos días de lluvia seguidos me han tocao la fibra tonta. Bajaba ayer diluviando hacia el taller de pintura, cargada hasta arriba y preparada para empezar un nuevo curso. Compañeros nuevos y viejos y ese olor que me fascina mezcla de aguarrás y trementina que ya me engancha más que la yerba...

Primer cuadrin de la temporada, algo pequeñito y con un toque esotérico, tan diferente a lo que he estado pintando que llevo todo el día de bajón, con falta de autoestima y con ganas de darle una patada y tirarlo por la ventana en cuanto llegue a las 17:00h.

No se si han sido los filetes rusos que he comido, no se... toy rayada de pintar y sin embargo iré a pintar. A pesar de tener la cabeza en el abismo del no-future.XDDD. Ni caso.

sábado, 18 de septiembre de 2010

metafísica de salmón

Las tres de la madrugada de un viernes de septiembre, vuelvo a casa sola, encima unas cuantas cervezas y un despropósito de yerba. El sonido de mis tacones por la calzada suena hueco, las botas tienen ese extraño tacón topolino que fabrica un eco sordo.

No ha parado de llover en toda la noche, ha llovido dentro y fuera. Mientras busco las llaves de casa pienso en él, en esa ausencia que la noche aguijonea. Y suena el móvil y descubro que ya no se alcanzará el camino de Caos, que lo que predomina ahora es la metafísica de salmón.
Contracorriente, absolutamente descabezados, siguiendo un secreto camino más allá de la razón y la continuidad.

No se, los ojos de lluvia acechan mis pasos en estos días previos a la entrada del otoño. Necesito una franca sonrisa. Un silencio cruzando mi camino. Hablaré en sueños con el salmón, tal vez me cuente su secreto instinto.