miércoles, 23 de marzo de 2011

armónicos

Fumaba en la puerta del bar, llevaba un rato ahí cuando me dí cuenta de que había un chico que hablaba por el móvil, estaba cerca y le oía hablar con su chica, dí media vuelta para no escuchar, pero a veces no se puede evitar, seguí fumando cuando oigo el sonido de una armónica detrás mío, doy la vuelta y ahí estaba el chaval con una mano en el móvil y con la otra tocando la armónica y dedicándole una canción a la chica... ¿Estas cosas pasan todavía?

Me hizo reir con un traseúnte que sorprendido como yo lo miraba...

jueves, 17 de marzo de 2011

Me he comprado una lámpara china de papel para la habitación, se la he hecho descolgar del techo al chino de la tienda, me gustaba esa y el pobre después de decirme que esa no que era del decorado ha aceptado mi petición. Así que tengo una bola de papel en el techo.

Con suerte este fin de semana ya acabo de colocar mi nueva habitación, y parezco tonta a veces porque no atino con los interruptores y esas cosas que uno tiene que asimiliar de redistribución del nuevo espacio. Pero estoy maravillada con la luz natural que tengo para pintar.

Hoy es mi cumple.

domingo, 6 de marzo de 2011

sin collar...

Ayer Juan Perro nos deleitó con un excelente concierto en el teatro Juventut, la verdad es que le había perdido la pista a este hombre, dos horitas interesantes. Y yo estoy más rara que un perro verde... XDD
Estoy agobiada con mi problema de percepción del tiempo y sus puñeteras consecuencias, no me acostumbro a vivir con esta anomalía de la percepción y me rayo. Harta de tomar pastillas que no solucionan el problema.
En fin, mientras observo los cambios en la vida de mis amigos, unos con cambios en lo laboral, otros en lo personal, parece como si hubiéramos entrado en un bucle de cambios todos, una especie de nuevo ciclo que nos tiene removidos.
Estoy segura de que todo es positivo.
Pero yo estoy más rara que un perro verde. Hace días que tengo sueños extraños. Estos últimos días en casa de mi madre y a solo unos días de mi mudanza, que ya tengo unas ganas locas de hacerla me mantienen en un estado de letargo artificial, más propio del autocontrol que de lo que siento, porque estoy muy nerviosa.
... Y el mundo afectivo está muy lejos de lo saludable para cualquier mortal.